Logosoma

El sufijo OMA se usa en biología para describir los diferentes niveles de estudio. El genoma, por ejemplo, sería el conjunto de todos los genes. Recientemente ha empezado a aplicarse a multitud de conjuntos: transcriptoma, interactoma, metaboloma, proteoma... y así hasta donde la imaginación alcance. ¿Por qué no aplicarlo también al mundo de las letras? Nace así el logosoma, el conjunto de todas las palabras, un nombre adecuadamente desmesurado y pedante; mi Ego no admitía menos.

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Lugar: Valencia, Spain

miércoles, noviembre 02, 2005

Robohunter

Octubre iba a ser el mes de los comics y las series de televisión. Al final, sólo pude recomendar "Transmetropolitan" y "Wonderfalls", de modo que trasladaré la idea a noviembre, al menos mientras me apetezca recomendar alguna obra que se ajuste a estas categorías.

Hoy toca cómic, uno de los personajes de la editorial británica 2000AD, aunque no el más famoso de ellos, el Juez Dredd (y no porque no sea interesante, sino porque no es lo bastante rarito). Sí que cumplen el requisito de frikismo otros como "Los perros del estroncio" (mutantes cazarecompensas, con Johnny Alpha como protagonista principal) o los ABC Warriors (un grupo de robots diseñados para la guerra en concidiones extremas), sin embargo, desde mi limitada experiencia, carecen de esa historia que sea realmente grande, así que no podría sino recomendarlos de forma un tanto genérica.

No pasa lo mismo con Sam Slade, el cazador de robots, obra de John Wagner y el dibujante Ian Gibson (aunque al parecer, últimamente otros equipos se han hecho cargo del personaje). Sam es un detective de un ultrarobotizado mundo futuro que se ocupa de encontrar y "retirar" robots defectuosos. En cuanto a estética y personalidad, vendría a ser una mezcla entre Phillip Marlow y Han Solo, con reacciones muy propias de la mejor novela negra (no es casualidad que su nombre se asemeje al personaje de Dashiell Hammett... aunque he escogido para la comparación al de Raymond Chandler por su sentido del humor y, ¡qué caramba!, porque me gusta más). El mundo en que vive es una auténtica locura, con robots de todo tipo (todos los electrodomésticos, por supuesto, son robóticos, pero también hay equipos de fútbol, obreros, soldados... incluso puros). Un manicomio que no sería aceptable para el lector de no ser por el estilo particular de Gibson, especialmente en lo que respecta al diseño de los más estrambóticos (e ineficaces) robots.
En su historia de presentación, allá por el año 1978, se narra su "trabajito" en el planeta Verdus, un presunto paraíso para descongestionar la superpoblada Tierra. Los robots se habían encargado presuntamente de acondicionar el planeta para la llegada de los humanos pero lo cierto es que todas las naves de colonos enviadas habían desaparecido sin dejar rastro. Así pues, el gobierno envía a Sam, pero como es demasiado viejo para la faena se "olvidan" del blindaje de la nave, así que llega a Verdus con veintipocos años. El primer problema es que el piloto era mucho más joven, así que llega a Verdus como un bebé (malhablado, fumador, rencoroso y con cierta vena sádica). El segundo es que los robots de Verdus no consideran a los terrestres como verdaderos humanos (para ellos somos "sims"). El tercero es que es el único robohunter en un planeta donde hasta las aceras con robóticas (y las fichas de monopoli, y las botas, y los presentadores de televisión, y los religiosos...) y tiene que encontrar una solución a todos estos problemas... procurando conservar la piel intacta.

Esta magnífica historia (que daría para una gran película) fue publicada en España por ediciones Zinco en cinco (sin coña) volúmenes (complementadas por historias más cortas de "Los perros del estroncio").

Posteriormente, también se publicó otra serie (la de "El día de los robots", ya ambientada en la Tierra), aunque el personaje no ha tenido continuidad por estos lares y me parece que no ha aparecido nada más suyo. De todas formas, esta segunda serie no resulta tan impresionante como la primera (carga más las tintas en los aspectos caricaturescos y menos en la trama). Al parecer, en 1982 se inició una serie más o menos regular con las aventuras de Slade (en Inglaterra) y, tras pasar por las manos de otros artistas, este mismo año Alan Grant y Ian Gibson han relanzado al personaje con nuevos arcos argumentales (todo ello en las páginas de 2000AD).

Respecto a los autores. Wagner es el creador de Juez Dredd, Robohunter y Los perros del estroncio. Junto con Alan Grant, ha participado en la escritura de varios guiones para DC (por ejemplo, para Batman) y la reciente película de Cronnenberg, "Una historia de violencia", se basa en una novela gráfica suya. Por su parte, Gibson ha trabajado principalmente para 2000AD, destacando sus dibujos en blanco y negro para Juez Dredd o Robohunter. Entre sus obras cabe hacer mención específica de "La balada de Halo Jones", guionizada por Alan Moore y publicada durante los años 80 (también altamente recomendable).

2 Comments:

Blogger Alfredo Álamo said...

Y había otro número muy bueno basado en el perro de los Baskervile. Con empanadas de carne sospechosas, creo recordar.

12:49 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Saludos desde Perú , yo tengo las historietas desde la numero 1, las valoro un monton ojala se haga una buena pelicula con Robohunter... un abrazo fraterno

3:42 a. m.  

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