Logosoma

El sufijo OMA se usa en biología para describir los diferentes niveles de estudio. El genoma, por ejemplo, sería el conjunto de todos los genes. Recientemente ha empezado a aplicarse a multitud de conjuntos: transcriptoma, interactoma, metaboloma, proteoma... y así hasta donde la imaginación alcance. ¿Por qué no aplicarlo también al mundo de las letras? Nace así el logosoma, el conjunto de todas las palabras, un nombre adecuadamente desmesurado y pedante; mi Ego no admitía menos.

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Lugar: Valencia, Spain

sábado, septiembre 17, 2005

Una de zombies

Acabo de volver del cine tras sufrir "La tierra de los muertos" de Romero. Y no precisamente porque sea terrorrífica.

Pobre hombre, él mismo es un muerto viviente. La película hubiera podido tener su gracia hace veinte años, pero lo único que demuestra ahora es una absoluta carencia de ideas (la única novedad no lleva a ninguna parte). Con la premisa básica: un mundo totalmente ocupado por los zombies, donde los últimos seres vivos se apelotonan en ciudades fortificadas con una fuerte estratificación por clases, se hubiera podido hacer una gran película... con sólo que se hubiera mantenido fiel al planteamiento y hubiera tratado de explorar seriamente las posibilidades que ofrece.

En vez de ello, Romero se limita a echarle a su vieja fórmula unas gotitas de "Soy leyenda" y a aprovechar un presupuesto bastante más holgado (sin ser espectacular) que el de sus primeros trabajos (aunque casi prefiero la inventiva de trabajar con menos medios, lo que le permitía cargar un poco más las tintas en el aspecto meramente gore). El mundo tal y como lo conocemos ha sido barrido de la faz de la Tierra, pero nada ha cambiado en absoluto. Además, los únicos que muestran capacidad de adaptación no tienen demasiado futuro. Tal vez ahora se deje de alabar la perspicacia sociológica de la saga, demostrando que la crítica simplemente ha querido entrever en la obra de Romero lo que no había (¿Para justificar el que les haya gustado una película de zombies quizás?).

En fin, que quien quiera disfrutar con una buena (o mala, cada cual lo vive como prefiere) sesión de muertos vivientes, lo mejor que puede hacer es alquilarse el remake de "El amanecer de los muertos" (Zack Snyder, 2004), que sí sabe ponerse al día y ofrecer un buen espectáculo (sus primeros diez minutos son antológicos y no hay que perderse el epílogo tras los títulos de crédito).

Alternativamente, están las películas de Resident Evil (la primera se le ofreció a Romero, pero lo desestimaron como director ya que su guión era más de los mismo... posiblemente lo haya reciclado para rodar "La tierra de los muertos"). Con más acción y efectos especiales y menos escenas de asedio que la clásica fórmula zombítica, estas películas, protagonizadas por Milla Jovovich (con la magnífica adición de Sienna Guillory para la segunda), son la quinta esencia de cine de acción para disfrutar sin complejos (mejor la segunda que la primera, ya que Paul W. Anderson es un mal guionista y un director regular, por lo que el conjunto gana al ocupar la silla de director Alexander Witt).

Para aquellos a los que le vaya el zombie clásico (más o menos), la mejor película de bajo presupuesto sobre muertos vivientes es, sin duda, "Braindead" de Peter Jackson (sí, el de "El Señor de los anillos"). Una auténtica locura con litros y litros de sangre y vísceras por todas partes (algunas de ellas con instintos asesinos), que es, al mismo tiempo, una grandísima comedia (negra como ella sola).

El resto de películas de zombies que he visto van desde lo entretenido (como "Zombi 2", aka "Nueva York bajo el terror de los zombies" y eso pese a que toda la acción acontece en una isla tropical, o "El último hombre vivo", basada en "Soy leyenda") a lo infame (como "Reanimator 2" o "Zombies party", aka "Shaun of the dead"), pasando por lo meramente decepcionante (como "28 días después", que echa a perder una gran premisa y una gran ambientación en el último acto, "El amanecer de los muertos" original). No incluyo aquí lo decididamente bizarro como la película italiana "Dimoni" que, verdaderamente, no sabría dónde situar.

Aparte de mi pequeña broma con los hobbits berserkers, tengo por ahí un cuento de muertos vivientes esperando la inspiración necesaria para desatascarse. Está parcialmente inspirado en un sueño que tuve hace años. No creáis que fue una pesadilla. Aún recuerdo lo mucho que disfruté descuartizando zombies con mi hacha de doble filo dorada . ¡Ah, qué sueños aquéllos!