Logosoma

El sufijo OMA se usa en biología para describir los diferentes niveles de estudio. El genoma, por ejemplo, sería el conjunto de todos los genes. Recientemente ha empezado a aplicarse a multitud de conjuntos: transcriptoma, interactoma, metaboloma, proteoma... y así hasta donde la imaginación alcance. ¿Por qué no aplicarlo también al mundo de las letras? Nace así el logosoma, el conjunto de todas las palabras, un nombre adecuadamente desmesurado y pedante; mi Ego no admitía menos.

Nombre:
Lugar: Valencia, Spain

lunes, septiembre 19, 2005

La canción del orco

Con diez pendones por banda,
lengua fuera, siempre en vela,
no cruza Rohan, sino vuela
una tropa isengardí.
Hueste orca que llaman,
por su fetidez, la Podrida,
de todo lugar excluida
del uno al otro confín.

La luna está casi llena,
en la hierba gime el viento,
y alza en blando movimiento
polen de sucio mallorn:
y va el comandante Grishnákh,
gruñendo ansioso en vanguardia,
Rohan a un lado, al otro Gondor,
y allá al frente Fangorn.

“Corre, batallón mío,
con temor,
que si enemigo nos ha oído
ni tormenta ni bonanza
su rumbo a torcer alcanza,
ni a ocultarle tu olor.”

Dos capturas
hemos hecho
aunque pudieron
ser tres,
y ha rendido
su ancho acero
el guerrero
a mis pies.

Que es mi espada mi tesoro,
que es mi valar sólo el mal,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi único amo, Sarumán.

Allá muevan feroz guerra
chochos reyes
por seguir en esta tierra;
que yo aquí tengo cogido
al mediano requerido,
a quien elfos dieron bienes.

Y no hay planta,
sea cualquiera,
ni agostada
ni aún flor,
que no sienta
pie derecho
y dé pecho
a mi tacón.

Que es mi espada mi tesoro,
que es mi valar sólo el mal,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi único amo, Sarumán.

A la voz de “¡nazgul viene!”
es de ver
como asciendo a quien previene
para que empiece a escapar;
pues yo soy de Sarumán,
y un espectro es de temer.

A los presos
yo, enemigo,
los fustigo
por igual;
sólo quiero
que se animen
y caminen
al final.

Que es mi espada mi tesoro,
que es mi valar sólo el mal,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi único amo, Sarumán.

¡Dejado estoy a mi suerte!
Yo me río;
no me alcanzará la muerte,
y al mismo que me amenaza,
pondré encima la manaza,
quizá en su propio cobijo.

Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,
cuando el
cuerno del soldado,
por un lado,
fuerte oí.

Que es mi espada mi tesoro,
que es mi valar sólo el mal,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi único amo, Sarumán.

Son mi música mejor
incursiones,
el estrépito y el temblor
de los sables sacudidos,
del negro mal los bramidos
y el rugir de batallones.

Y del trueno
continuo ruido,
producido
al caminar,
yo me duermo
muy cansado,
agotado
por andar.

Que es mi espada mi tesoro,
que es mi valar sólo el mal,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi único amo, Sarumán.
_
Publicado originalmente en la revista ESTEL 36,
Septiembre de 2002

6 Comments:

Anonymous Felicidad said...

Jajajajajajajajajajajajajaja
Jajajajajajajajajajaajajajaja
Jajaajajjaajajajajajajajajaja...

No lo había leído. Aaaaaains, casi me meo.

Así da gusto empezar la mañana en el curro.

Besotes

9:40 a. m.  
Blogger Sergio Mars said...

Todo sea por propiciar la incontinencia y las buenas mañanas (y por no trabajar demasiado para poner algo nuevo en el blog).

11:46 a. m.  
Anonymous Jorgemán said...

Hay un error al final de la segunda estrofa, falta una 'n'. Aparte de eso, me ha encantado. ¿Es tuyo?

12:25 a. m.  
Blogger Sergio Mars said...

Subsanado.

Hombre, claro que es mío, en caso contrario no lo pondría (y menos aun sin especificar la autoría). Un cruce de cables que tuve hace tiempo y que he reaprovechado para terminar rápido con la entradita diaria.

A lo mejor otro día pongo mis "perversiones" tolkienistas de canciones de Manowar... o la del Rocky Horror.

12:41 a. m.  
Anonymous Felicidad said...

Sacrílego!!!

;PPPPPPPPPPPPPPP

11:12 a. m.  
Blogger Sergio Mars said...

¿Por cuál?

11:35 a. m.  

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